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Entrevista a Nidesca Suárez para la Fundación Carolina de España, 2005



“No debes negar lo que forma parte de ti”

Nidesca Suárez nació en Caracas el 29 de septiembre de 1971. Estudió Letras en la Universidad Central de Venezuela. Ha realizado cursos de escritura, promoción de lectura y Derechos Humanos, área que le llama ampliamente la atención. En el año 2002, ganó con su novela El Huevo del Mundo el premio español de narrativa “Francisco García Pavón”. Entre sus actividades actuales se puede resaltar que incursiona en la literatura infantil con un cuento titulado Las Tortugas Raras, concursa con el poemario Reinas Vírgenes y Despechadas y publica poemas y cuentos en revistas culturales.

Háblenos acerca del proceso de escritura de El Huevo del Mundo

En el 2000 cuando hice el taller de narrativa en el Centro de Estudios Latinoamericanos Rómulo Gallegos surgió un grupo de literatura erótica llamado Los Perversos Orales. Allí escribíamos cuentos, leíamos y hablábamos, acerca del erotismo. Sentíamos que ese campo no estaba bien atendido en Venezuela, porque lo que se hacía era grotesco, pasaba a lo porno. A raíz de ese intercambio, me atrapó la idea de escribir un texto acerca de la masturbación femenina, tema poco tratado, porque a pesar de que estamos en una época en donde hay sexo por todas partes, aún hay muchos tabúes. Así fue como comencé a escribir un cuento protagonizado por una adicta a la masturbación, y el desarrollo de la idea me fue llevando y se convirtió en una novela. Cuando la terminé, la releí y sentí que había algo que no funcionaba y estuve a punto de mandarla a la papelera. En el momento en que lo iba a hacer se lo comenté a Daniel Pradilla (miembro de Los Perversos Orales, editor de Panfleto Negro (revista literaria de Internet) y fundador del grupo Los Poetas en Tránsito) quien me pidió que no lo hiciera, porque había leído mis cuentos y le gustaba como escribía. Me sugirió que la dejara reposar y volviera a ella en unos dos meses. Así lo hice. Ahora se lo agradezco mucho. Al cabo de ese tiempo supe lo que tenía que hacer: Voltear la cronología. Coloqué el primer capítulo de último y el último de primero. Cuando lo hice quedé satisfecha y la puse a concursar.

¿Se considera más que todo una escritora de literatura erótica?, ¿por qué escribe en ese género?

Soy muy oscura a la hora de escribir, pero no quiero ser encasillada en esa área. Por ejemplo, para mí escribir para niños es todo un reto. Me quito el sombrero frente a los que hacen literatura infantil de calidad.

El tratamiento de lo sexual siempre ha estado en mí. Mis padres me hablaban de sexo libremente, es decir, preguntaba y me respondían de acuerdo a mi edad. Recuerdo que el primer cuento serio que escribí iba de la problemática sexual. Fulgencio, el protagonista, era un homosexual reprimido, quien tenía una doble cara, su álter ego femenino era Lorraine. Reconozco que también influyó en mí el haber trabajado con los lacanianos cuando iniciaba mis estudios universitarios. Estuve con ellos como secretaria de la Escuela del Campo Freudiano de Caracas. Recuerdo que me dijeron que me habían contratado porque había sido la única de las entrevistadas que sabía quién era Freud. Tenían una biblioteca muy extensa que yo aproveché, asistía a sus actividades y sucedió lo inevitable: me psicoanalicé por tres años, lo cual fue una experiencia muy rica y liberadora.

En realidad no escribo erotismo adrede. Comienzo a escribir la idea que me asalta y allí el sexo termina siempre teniendo cabida, pero es que el sexo está en todo, porque somos criaturas sexuales. En la Biblioteca Nacional cuando se reunió el comité editorial de una revista que está a punto de salir para evaluar mis textos, dos señores mayores preguntaron peyorativamente: ¿qué pasa con esta escritora que sólo piensa en el sexo?. A mí me causó gracia, porque había enviado también textos de otras temáticas como los Derechos Humanos. A la mujer se le tiene prohibido que hable de sexo, esto no es algo expreso sino tácito. Se nos quiere ver como las vírgenes o las madres, amas de casa. Esto se explica porque el reconocimiento de que la mujer necesita y disfruta del sexo sucedió hace muy poco, en los años 60 o 70.

Desde la publicación de El Huevo del Mundo sabía que mucha gente me iba a condenar y señalar. Pero creo que lo que publicas ya no es tuyo, pasa a ser de la gente; y a mí me encanta que mis escritos generen emociones. Cuando fui a la ciudad de Tomelloso (España) a recibir el premio se me acercó una señora mayor, me tocó el hombro y me dijo: “Me hubiese gustado darte la enhorabuena, pero no me gustó lo que escribiste”. En ese instante caí en cuenta de que un grupo de personas conservadoras me iba a rechazar, porque, además del contenido erótico, allí también cuestiono a Dios y a la Iglesia. Eso es algo que tampoco puedo evitar. En mi casa siempre se vio la figura de la Iglesia Católica desde una visión muy crítica. Los elementos con los que creciste, inevitablemente y sin darte cuenta, los terminas plasmando en tus textos. Cuando te relees, te percatas de que volviste a incurrir en la misma temática, pero no debes negar lo que forma parte de ti. Siempre habrá personas a quienes les gustará y otras a quienes no, es una locura tratar de complacer a todos. Complacerse a uno mismo primero es lo primordial.

¿Qué opina que hace falta para impulsar la lectura y las publicaciones en nuestro país?

Existe esa famosa frase de que en Venezuela no se lee. No manejo las estadísticas pero sé que se lee poco. Hay que tomar en cuenta que los estudios señalan que un gran porcentaje de la población venezolana vive en estado de pobreza. Entonces, es cuestión de prioridades. Si las necesidades básicas no están cubiertas no se va a comprar un libro. Sin embargo, hay mucha gente que tiene recursos y no lee. Pienso que la palabra clave es Promoción, y por esa razón incursioné en esa área. Una persona no va a leer si nadie la motiva. Yo leo porque crecí en un mundo rodeado de libros.

Actualmente trabajo con niños en los barrios que cuando ven los cuentos que les llevo lo hacen con mucha ilusión, se percibe magia en sus ojos. Me molesta cuando la gente me dice que para qué le llevo libros tan finos a esos niños. Yo respondo y ¿por qué no?, ¿acaso ellos no se merecen también lo mejor?. Si el ser humano crece desconociendo esa realidad, ¿cómo la va a buscar?

La promoción de lectura debe darse no sólo en los barrios, muchos jóvenes piensan que leer es un fastidio. La promoción debe comenzar desde el preescolar, y cuando se trabaja con niños se debe involucrar siempre al entorno familiar. Hay que reeducar a los docentes para que cuenten con herramientas de promoción. En la escuela la lectura es planteada como un deber que luego va a ser evaluado, y por lo tanto se ve como un castigo. Una vez un señor me preguntó si yo no les hacía un examen a los niños luego de hacerles la actividad de cuentacuentos; le respondí: si el placer se evalúa pierde su esencia. En el colegio asignan la lectura obligatoria de grandes clásicos de la literatura, y por esto, hay gente que le nombras estas obras y se alarman, porque quedan con un recuerdo casi traumático.

La otra parte es el marketing. Aquí falta estrategia de mercadeo, el libro es un producto y como tal hay que tratarlo. Eso no le quita su función cultural, educativa y de otorgar placer, porque no siempre el libro te tiene que enseñar algo. Aquí hay mucho mito con el libro. Sería ideal que el libro se promocionara en la radio, la T.V., que se colocaran afiches, que el autor visitara librerías para firmar autógrafos. Es decir, convertir al libro en un objeto de deseo.

Con el fenómeno de Harry Potter se demuestra que sí se puede impulsar la lectura, porque hay muchos que no tienen este hábito y se han leído los cinco libros que han salido hasta este momento. De hecho, Venezuela es el país donde menos se promocionó la salida del último Harry Potter. En otros países hicieron campañas de intriga y cuando al fin llegó el libro a las librerías había colas de gente esperándolo. No entiendo cómo en Venezuela las editoriales después de lo que invierten para lanzar un libro, no lo promocionan.

¿Le parece que en Venezuela se apoya a los escritores?

En cierto modo. Por ejemplo, hay talleres de escritura gratuitos, pero yo pediría más respeto para los autores, aunque estoy consciente que ese respeto se lo debe ganar uno mismo. Sé que hay que escribir muchísimo y publicar donde se pueda para demostrar que se es bueno. Me parece errada la actitud de no publicar si no te pagan, cuando aún no se ha alcanzado un reconocimiento. Yo escribo porque quiero que la gente me lea. Escribir es un acto de comunicación entre un emisor y un receptor y si no tienes el receptor está incompleto. Volviendo al tema, opino que una vez que has demostrado que escribes y que no lo haces mal, las editoriales deberían tratarte con más respeto. En ocasiones se les hace esperar a los autores en las recepciones por largos períodos, como si no se tratara de unos artistas que merecen un mejor trato. También la parte de ser generosos con los contratos, porque si como editorial vas a ganar siempre más que el autor, con contratos mezquinos es muy difícil que se de ese mundo editorial con el que soñamos en Venezuela para que llegue a equipararse con otros más desarrollados en el área, tales como México, Colombia o Argentina.

¿Qué le recomienda a alguien que sueña con ser escritor?

Le recomendaría que tome talleres de escritura. Aunque soy de las que piensa que el escritor nace. Si no se tiene la motivación de expresarse de forma escrita por más cursos que se hagan, se va a escribir siempre de forma muy mecánica. También es crucial que defina el género con el que se sienta más identificado. Recientemente tuve una discusión con un amigo que me decía que la poesía se escribía con la mente. Para mí, si la poesía es mental, ni la escribas ni la leas. Si se le tiene miedo a las emociones, no se puede escribir poesía.

Por otro lado, es medular buscarse a uno o varios orientadores, que lean tus escritos y te den retroalimentación, porque con la crítica es que vas creciendo. Uno mismo no es objetivo con sus textos, hace falta la mirada del otro. Cuando se hace literatura de nada sirve el falso halago, hay gente que te dice: “está lindo”, ¿pero qué haces tú con eso? Se necesita contar con una crítica seria, de tú a tú. Que un conocedor de la materia se involucre con el texto y te diga qué no funciona y por qué, por ejemplo, si hay una incoherencia entre el diálogo y la manera de actuar del personaje.

Pero lo más importante, es escribir mucho y hacerlo con autodisciplina, fijarse un horario donde establezca horas de escritura. Yo pasé un tiempo diciendo que era escritora y prácticamente no escribía. Escribir es realmente una apuesta, porque nadie te garantiza una publicación o un premio. Pero si tu ser te pide que escribas es tu elección prestarle o no atención. Escribir, para mí, es de por sí un proceso terapéutico, porque creo que el hombre es un ser creativo se asuma o no como tal. En mi caso, cuando no le doy salida a la creatividad me siento frustrada e insatisfecha, como si me estuviera asfixiando. Veo a muchos hombres de negocio que sólo prestan atención a las acciones de la bolsa y no practican ninguna actividad creativa, cuando tal vez sean buenos escritores, pintores o músicos, pero algo deben de tener por dentro, porque si no el hombre de las cavernas no hubiese pintado. La creatividad viene implícita con el ser humano.


Por Daniel Duque @danielduque21

Comentarios

Daniel Duque dijo…
Comentarios dejados en el otro blog donde estaba esta entrevista y pasados para este: 27 mar 0710:20 PM Una vez más me permito, ante tu escrito, dejar fluir cuestionamientos personales. Gracias porque sin saberlo, me ayudas a revolcar alegría ante mi aparente quietud. Suerte!
autor: monika lazz
correo-e: monnikalazz@gmial.com

29 sep 0605:09 AM Daniel, me encantó la entrevista y la entrevistada. Confieso que a pesar de que leo muchísimo no había oído hablar de ella. Gracias por crearme el interés porque ahora voy a buscar sus libros. Me encanta las guías que ella da para que a quienes nos gusta leer y escribir, y tenemos el talento, tratemos de mejorar cada día. Brava, por infundir el amor por la lectura desde temprana edad. Un saludo. Madeleine
[-]
autor: Señora Nostalgia

7 jul 0605:46 PM Me gustó la entrevista, la razón es la siguiente, me dejaste con ganas de conocer a Nidesca. Mis respetos. Ahora bien, Rodolfon tiene razón, no es usual en ti ser tan tranquilo en tus entrevistas, se me pareció un poco a lo que publicaste con Carlos F. y mira que te conozco.
Cuidate Dany.
[-]
autor: Luis F

4 may 0601:34 AM Una entrevista peculiarmente respetuosa del entrevistado. No es usual. Dejar fluir las palabras sin atosigar.
autor: RodolfoN
correo-e: rodolfonatiello@hotmail.com
web: http://poesiayprosa.blogspot.com

20 mar 0611:36 PM muy cierto,leer lleva a mucha sabiduria...yo 'pasado varios años en la montaña leyendo l libro casi al dia...de temas muy new age en los que me introdujeron algunos hippies.yo soy artista.de los buenos y con hermoso curriculum.pero mi triunfo verdadero consiste en aprender a ser mejor cada dia.como habre llegado yo a t?pagina?sera tu olor?
[-]
autor: javi
correo-e: www.abbyleedoxo@hotmail.com

2 feb 0611:59 PM Lo que manifiesta la escritora Nidesca Suárez, me hace mucho sentido, especialmente desde mi condición de padre y educador. Comparto la idea de las calificaciones y su efecto en los niños, además de su visión de el papel de la sexualidad asignado a la mujer, especialmente en América Latina.
He leído algunos escritos de ella y no la clasificaría, menos después de leer sus poesías.

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