El prólogo

El prólogo (pro: ‘antes’, y lógos: ‘palabra, discurso’) es un ensayo ubicado al principio de la obra, que le da la bienvenida al lector. Sirve para:

·        Presentar la obra y justificar su existencia.
·        Orientar al lector acerca de la lectura.
·        Brindar ciertas referencias acerca del autor, al ofrecer datos relevantes de su trayectoria.
·        Establecer una postura sobre el tema tratado.
·        Diferenciar al libro de otros.
·        Explicar o aclarar circunstancias importantes sobre la obra, como el proceso de elaboración.

Cuando se trata del prólogo de una edición posterior, este persigue orientar en cuanto a las modificaciones que ha tenido la obra: correcciones, ampliaciones, supresiones, actualizaciones.

El prólogo puede ser escrito por el autor del libro o por otra persona (por lo general: un experto en la materia). Sobre todo cuando el autor es novel, el prólogo suele escribirlo un personaje reconocido del área, de esta manera da un punto de vista que acredita al autor.

La elección de quien escribe el prólogo puede depender del autor o de su editorial.

Es importante tener en cuenta que el prólogo se debe escribir una vez que la obra está finalizada.

El prólogo posee un carácter más literario que la introducción, que es una presentación del contenido más que del autor.

Puede haber más de un prólogo, sobre todo si la obra se ha reeditado varias veces. 

En fin, el prólogo si bien no es una parte imprescindible de la obra (de hecho, hay muchos libros sin él), tiene una función muy noble: orientar al lector.

En Escribarte asesoramos acerca de la creación de prólogos y de libros enteros. Pregúntenos: daniel.duque.gil@gmail.com

Comentarios

LiPo dijo…
Muy ilustrativa la entrada. mas de uno estara agradecido por las aclaratorias. Lo mejor de que se puede hacer en la red es disipar las dudas. Continúen así.
Daniel Duque dijo…
Muchas Gracias LiPo por tu coemntario. Abrazos.