Construimos nuestros juicios y ellos nos construyen a nosotros.

Según el Coach Oscar Anzorena: "Un juicio es una interpretación o valoración que expresa la perspectiva de una persona acerca de un sujeto, objeto o suceso"; por ello, un juicio viene a ser una mera opinión que declara nuestra posición en relación a determinado evento.

Mediante los juicios nos damos a conocer al mundo. Demostramos nuestras preferencias, valores, convicciones. Los juicios guían nuestro recorrido en la vida, constituyen lo que somos. Por lo que como enjuiciamos al mundo también nos enjuiciamos a nosotros mismos. Nos creemos nuestros juicios. Ej.: “soy acelerado”, “soy impulsivo”, y por esa razón se nos hace complicado escapar de ese accionar y vivimos en la compulsión a la repetición.

Jamás dejamos de juzgar, no existe la neutralidad en nuestra vida. De forma evidente o sutil, los juicios inciden en cada una de nuestras acciones, porque sientan la base para las decisiones que tomamos (incluyendo las que dejamos de tomar).

Es crucial tomar en cuenta que cada juicio es de una tipología particular, y que ello va a incidir en nuestra efectividad y calidad de acción. Una clasificación general los determina como juicios facilitadores o limitantes, dependiendo de las posibilidades que abran o cierran en nuestras vidas.

Nuestra forma de observar el mundo sienta la estructura para la formación de nuestros juicios, y nuestra capacidad como observadores depende del modelo mental que hayamos construido. Conformado por nuestra estructura cognitiva, emocional y psíquica que determina lo que nos resulta posible o imposible. 

Los juicios nos permiten observar el tipo de observador que somos, cuáles son nuestros criterios mentales. Mejor no lo pudo decir Nietzsche: “Toda idea es siempre dicha por alguien que al emitirla revela quién es”.

Miguel Server: “Cada cual es como Dios lo ha hecho, pero llega a ser como él mismo se hace”. Nosotros no escogemos nacer de determinado sexo, clase social, nacionalidad, religión, color de piel… pero sí podemos cambiar todo eso en el transcurso de nuestras vidas a partir de la relación que tengamos con nuestros modelos mentales que determinan lo que somos.
       
La maravilla de la vida, es que todos podemos desarrollar la “madre de las competencias”: aprender a aprender, y llegar a ser como queremos ser.

“El país de las oportunidades es más que un lugar… es la apertura a nuevas ideas, la predisposición a escuchar, la ilusión de aprender, el deseo de crecer y la flexibilidad de cambiar”. Bárbara Hateley

“Lo más emocionante del futuro es que podemos crearlo”. Charles Mandy.

Por Daniel Duque @danielduque21

Comentarios

Altamaria dijo…
Estimado Daniel: Gracias!!
Estoy haciendo seminarios de coach ontológico, en Mar del Plata, mi ciudad, y este último jueves, el tema fue: "los Juicios".
Si bien siempre he leído acerca de los juicios, y de lo conveniente de ser responsables de nuestros juicios, y de no juzgar...
es ahora que tomo real conciencia!! es lo que hace el coaching, no?? que seamos concientes...
Me llega esta maravillosa nota para ayudarme aún más en mi camino de ser mejor persona y una adulta plena!
Muchas gracias por valioso aporte!
Daniel Duque dijo…
Muchas Gracias Altamaría, qué bueno que te sirvió. Estamos por acá en Buenos Aires a la orden.