Ir al contenido principal

El poder curativo de la palabra


Nuestra expresión nos puede sanar pero también nos puede enfermar.

Si estuviésemos conscientes de que la energía de las palabras nos afecta sustancialmente a nosotros mismos y al mundo que nos rodea, cuidaríamos lo que decimos y escuchamos.

En las culturas antiguas eran utilizados los mantras, los cánticos y las plegarias como técnicas para programar realidades deseadas. Los maestros espirituales saben el poder del lenguaje.


Cuando expresamos nuestros pensamientos y emociones, materializamos un poder que nos afecta positiva y negativamente.

Escribarte ofrece un espacio para conseguir:

· Mayor autoconocimiento
· Incremento de tu creatividad
· Fluidez en tu vida


Comunícate: daniel.duque.gil@gmail.com

Comentarios

El contenido de este blog es magnífico. Lo quiero agregar a nuestra www.circulodescritoresvenezuela.org Soy la editora. No sé si nos conocimos hoy en clase de tai chi en CorpusMenti
Daniel Duque dijo…
Muchísimas gracias!! sería un honor ser agregados a ese prestigioso Círculo. Una vez que estemos por favor nos avisan para publicarlo ;) y sí, nos conocimos hoy, un placer ;)

Entradas más populares de este blog

Libro "Ecos del Pasado" de Carola Castillo.

Publicado por Carola Castillo asesorada por Daniel Duque y Juliana Boersner. Año: 2005

Esta obra brinda una aproximación a las Constelaciones Familiares que derivan de la Terapia Sistémica. 

Las Constelaciones Familiares evidencian la forma en que se proyectan en nuestro presente los “ecos del pasado”, forma metafórica de decir que la información de nuestra familia viaja a través de generaciones y nos retumba en el ahora. 

Los secretos y tabúes tienen especial importancia en estas transmisiones. El dolor no visto y la suerte de los que no pudieron ser reconocidos dentro del sistema familiar, contienen una fuerza magnética.

Este libro constituye una introducción a la práctica de las Constelaciones Familiares, tanto a nivel individual como grupal. Está escrito en un estilo personal, que combina la experiencia de la autora con los basamentos del quien se le nomina como el "padre" de la Constelaciones Familiares: Bert Hellinger.

"Ecos del pasado, Trabajo Terapéutico en Constelac…

Escribir para drenar emociones, sanar y dejar huella

Adelaida Gómez, autora de Una silla con mi nombre
Aquella mañana de 1939, Elías Canetti se despertó con la boca seca y una odiosa ansiedad que le inundaba el alma. Un rato después, cuando lo llamaron para avisarle que los tanques alemanes habían cruzado la frontera polaca, hizo lo único que podía hacer para intentar el imposible sosiego de esa angustia perfecta que sentía:
se puso a escribir.
Tomado del relato “El sueño angustioso de Canetti”, en “Soñario”, por Mempo Giardinelli, Ed. Edhasa, Buenos Aires, 2008. P. 61.
Adelaida es una mujer con coraje y fortaleza. Supe de ella en un taller de literatura que ofreció el escritor Orlando Van Bredam. Él mencionó el relato autobiográfico de Adelaida: Una silla con mi nombre, subtitulado: Hay huellas que no las borra el viento ni la lluvia, como un caso ejemplar de los beneficios que puede generar la escritura.

Por mi interés en el tema de la "escrituterapia" (término que inventé para tratar de explicar mi idea), al terminar el ta…

“El terror me hizo crecer”: Alberto Laiseca

Nació en los suburbios de Rosario, Santa Fe (1941), y se crió en la localidad cordobesa de Camilo Aldao. En 1998 publicó su novela "Los Sorias" de más de 1500 páginas (la más larga de la literatura argentina). Alcanzó una gran popularidad por un programa de cuentos de terror que conducía por I-Sat, y por el canal Retro, en el que presentaba películas vestido de monstruo.

Al llegar al edificio donde vive, en el barrio de Caballito, nos equivocamos y le tocamos al portero.  - "Sí, diga". - “Somos los periodistas de Hecho en Buenos Aires, venimos a entrevistarlo”. 

El hombre pensó que lo estábamos cargando. En eso, una vecina que iba entrando preguntó: “Buscan a Laiseca, ¿no?”, y nos dijo su piso. A los segundos, el autor emergió de la oscuridad del pasillo. Es fácil percatarse de su presencia, es altísimo y corpulento.